El valor de la libertad

Mi primer trabajo fue en las cárceles, tenia 19 años cuando empecé a dar clases de teatro.

Creo que el aprendizaje más importante de esa época era enseñar el valor de la libertad. Pero…

¿Qué significaba ser libre en una cárcel?

Les prometí a las mujeres privadas de libertad, que las llevaría a presentar una obra de teatro que les escribí y dirigí con mucho amor, relatando las dificultades que vivían ahí adentro. Mujeres solas, jefas de hogar, sin escolaridad, lejos de sus hijos, cometieron delitos en muchos casos para poder buscar el sustento para su hogar por medio del microtráfico.

Eran culpables de ser malas mujeres, fueron castigadas por ser rebeldes, su delito fue nacer en vulnerabilidad.

Según las Naciones Unidas “ Este perfil general se repite en estudios de caso de casi todos los países de la región y en los Estados Unidos por ejemplo, las mujeres afrodescendientes y latinas esta desproporcionalmente representadas entre las mujeres privadas de libertad, principalmente por delitos menores relacionados con las drogas. De igual manera, más del 80% de las mujeres privadas de libertad son madres, solteras, con baja escolaridad, lo que lleva a la conclusión que una gran proporción de mujeres encarceladas son también mujeres pobres, jefas de familia.”

No sabía cómo, pero haríamos incidencia política al visibilizar su voz y usaríamos el arte para tocar corazones.

Después de mucho trabajo de ensayos, gestiónales permisos y lugares. Tocar puertas una y otra vez.

Así fue, se presentaron frente a la prensa, líderes políticos y familiares. Todos lloraban, todos entendían.

Del público un niño y una niña se colaron entre las policías para correr al escenario y poder abrazar a su mamá, que hace tiempo no veían, aún recuerdo ese momento, como de los más significativos de mi vida.

Poco después se votó a favor del proyecto de ley que favorecía a salir de prisión sin su hoja de delincuencia manchada para que tuvieran posibilidades de conseguir trabajo sin discriminación y romper el ciclo.

Aprendí que podemos hacer cambios en la sociedad y que la libertad transciende cuando nace desde la dignidad humana.