El tiempo en una cárcel

“Es muy difícil explicarle lo que significa el tiempo en una cárcel, cada día es un día más y un día menos. Una noche menos que soportar, menos horas de gritos, de mala comida, ese frío que se le va a meter hasta por los ojos, cada vez que piense en su familia, su mamá, sus hijos, ¿tiene hijos?

Es su primer día aquí, al principio una cree que esto es un sueño, que está no puede ser la realidad, que es una pesadilla y que ahorita despierta, pero no, que va, muchas siguen dormidas, yo ya cumplí 10 años de estar presa.

Jajaja no puedo creer que ya me voy, ¡soñé tanto este día! Yo sé como usted se siente, pero un día usted sabrá como yo me siento ahora y habrá entendido el valor de la libertad. De volver a ver las montañas, sentir el aire y ver a los ojos a quien ama sin esposas y mallas. Libre, me voy libre por ese mismo pasillo que usted acaba de entrar.

Aproveche el tiempo y estudie, estar presa no es una sentencia a muerte y leer nos ayuda a volar. Aquí no existen las amigas, no confíe, pero todas somos familia, mujeres sin estudios, con hijos y pobres, repetimos la misma historia en cuerpos distintos. Nuestro delito fue nacer vulnerables, ya me voy a casa, por favor no llore, ahora tienen que ser fuertes, me voy, me esperan afuera mis hijos, un día usted también los va a volver abrazar ”

Texto Jimena Caballero